Sesiones de pareja

Acompaño a parejas que están viviendo una etapa complicada

Donde cada uno espera que sea el otro quien cambie, y donde la relación se ha convertido en una suma de reproches, silencios largos, distancia o resentimiento

El foco está en recuperar un punto de encuentro real y entender qué necesita cada uno para que la relación deje de ser un campo de batalla

En estas sesiones trabajamos para que cada uno dentro de la pareja pueda asumir su parte de responsabilidad, sin culpar ni atacar, y para que puedan volver a hablarse desde un lugar más claro y más adulto

El objetivo

Antes de «arreglar» la relación, cada parte de la pareja necesita mirar lo que le está pasando internamente

Las parejas que llegan a sesión no vienen porque ya no se quieran. (Aunque puede ser que si). Vienen porque llevan tiempo viviendo tensión, distancia, discusiones que se repiten y decisiones que ya no se toman desde la calma.

Cuando hay hijos, también trabajamos para que los adultos no los utilicen como arma arrojadiza ni los carguen con lo que no les corresponde.

Y casi siempre ocurre lo mismo: cada uno señala al otro … pero ninguno ha mirado hacia dentro.

Por eso mi acompañamiento no empieza con los dos juntos. Empieza por separado.

Cómo funciona el proceso

El trabajo se hace en tres sesiones

Este orden evita discusiones repetidas, culpas cruzadas y dinámicas que no llevan a ningún sitio.

Permite que la sesión conjunta sea útil, adulta y clara.

Sesión 01

Sesión individual con una persona

Para ver qué está sintiendo, qué le está afectando y qué está aportando al conflicto

Sesión 02

Sesión individual con la otra persona

Para revisar su parte desde un lugar claro, sin culpa y sin ataque

Sesión 03

Sesión conjunta

Aquí trabajamos cómo hablarse, cómo escuchar, cómo poner límites y cómo relacionarse sin repetir los mismos bucles

PARA QUIÉN SON ESTAS SESIONES

Para personas que:

  • Discuten por lo mismo una y otra vez
  • Sienten tensión constante
  • No consiguen hablar sin complicarse
  • Viven distancia o frialdad
  • Han perdido la paciencia
  • Se sienten más como compañeros de piso que como pareja
  • Interpretan todo desde la defensiva
  • Notan que la relación se está desgastando

QUÉ TRABAJAMOS

En las sesiones individuales

En sesión revisamos lo que te está ocurriendo hoy:

  • Cómo se siente cada uno dentro de la relación
  • Qué le molesta realmente
  • Qué interpreta del otro
  • Qué comportamiento repite aunque no quiera
  • Qué expectativas trae cada uno
  • Cómo reacciona ante lo que hace el otro

QUÉ TRABAJAMOS

En las sesión conjunta

  • Hablar sin atacar
  • Escuchar sin ponerse a la defensiva
  • Poner límites sin dureza
  • Expresar lo que duele sin generar más tensión
  • Entender qué está pasando realmente en la dinámica
  • Decidir juntos cómo avanzar

CUÁNDO HAY HIJOS

Las sesiones no son para los niños. Son para que los adultos hagan su parte

Si hay hijos, también trabajamos cómo protegerlos:

  • Que no carguen con tensiones que no son suyas
  • Que no se les utilice como mensajeros, testigos o moneda emocional
  • Que no vivan miedo o lealtades divididas
  • Viven distancia o frialdad
  • Que el conflicto entre adultos no afecte a su bienestar

Lo que NO hago

Más que buscar culpables o diagnósticos, mi enfoque es profesional y directo: trabajo de forma neutral sobre la realidad actual de su relación, sin presiones ni discursos vacíos

Si queréis dejar de repetir lo mismo y mirar lo que de verdad está pasando, podéis reservar el proceso aquí

Trabajo desde la raíz: desde lo que te activa, lo que te da miedo, lo que te cuesta y lo que llevas tiempo repitiendo sin darte cuenta.

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