Garnacha Centenaria es uno de los vinos más queridos y reconocidos de Bodegas Aragonesas, la bodega fundada en 1984 en Fuendejalón, en el corazón del Campo de Borja aragonés, aunque la tradición vitivinícola de la zona se remonta al año 1145, cuando los monjes cistercienses del Monasterio de Veruela comenzaron el cultivo de la vid en estas tierras. Dentro de su gama Coto de Hayas, la Garnacha Centenaria ocupa un lugar de honor como expresión más pura y concentrada de lo que puede dar esta variedad cuando procede de cepas de más de cien años de antigüedad.
Se elabora exclusivamente con uva Garnacha procedente de dos viñedos propios de la bodega —Monte Alto y La Sarda— plantados sobre suelos muy áridos de pizarras y terrazas rojizas, en las laderas de la Cordillera Ibérica a las faldas del Moncayo. Las vides se cultivan en el sistema tradicional de vaso, sin mecanizar, con rendimientos extraordinariamente bajos de menos de un kilo por cepa. La vendimia es completamente manual. Tras la maceración en frío y la fermentación a temperatura controlada, el vino reposa 4 meses en barricas nuevas de roble francés donde completa también su fermentación maloláctica, adquiriendo una complejidad y estructura que van mucho más allá de su breve crianza.
A la vista es de color rojo guinda intenso, limpio y brillante. En nariz es expresivo y potente, con aromas frutales y florales de marcado carácter varietal —frutas rojas maduras, notas de mora y frambuesa— perfectamente integrados con tonos tostados y especiados de la madera. En boca es suave en el ataque, amplio, carnoso y goloso, con una estructura rica en matices y un final muy largo y persistente que confirma la calidad excepcional de estas cepas centenarias.




